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Sucedió lo que debía suceder...
Está demostrado una vez más que cuando una comunidad
está dispuesta a respaldar y a elegir a una persona determinada, no hay
poder miserable e indigno como el de los panfletos insultantes y
calumniadores, ni la arremetida de agravios con calificativos
descalificadores, ni tantas mentiras desobligantes, que hubieran logrado
el objetivo maléfico de tratar de cambiar la mentalidad de los
electores. Con Jorge Garcés se repitió prácticamente una vez mas la
historia de hace 8 y 4 años. Y es que devolviendo el cassette, a la
mayoría de los ocho alcaldes anteriores -unos más otros menos- han
tenido que soportar persecuciones e improperios, simplemente por la
’‘osadía’’ de presentarse como candidatos a dirigir los destinos de un
municipio tan difícil de manejar, como lo es Agua de Dios. Con esta
nueva elección de Jorge Garcés, se logró ‘romper las barreras’ de la
reelección, un tema tabú en muchos municipios sobre todo de categoría
baja, en donde la administración de pobreza es el ‘pan de cada día’…
Estoy casi seguro que ni ex-alcaldes de grata recordación como Patricia
Gutiérrez o Mauricio Méndez quizás lo hubieran logrado… Con este
razonamiento queda demostrado que la parte social, aquella ayuda como
respuesta positiva a unas necesidades individuales, es una acción que no
se olvida y que permanece en la memoria de la gente agradecida. No cabe
duda que ese trabajo –de ayuda social- realizado por Garcés en su
primera administración en un buen porcentaje le fue retribuido con votos
en estos comicios electorales. Después de la tempestad viene la calma,
dice una frase popular, ya lo que fue, fué y ahora solo se espera que el
próximo cuatrenio traiga importantes resultados benéficos para el
municipio y sus habitantes… Y con relación a la elección de la primera
autoridad municipal para el periodo 2012-2015, en conclusión ¡Sucedió lo
que debía suceder! |